Mantener nuestros equipos seguros y protegidos es muy importante. Es la mejor manera de que funcionen correctamente y no tener problemas a la hora de trabajar con ellos. Sin embargo para ello hay que tomar ciertas precauciones y contar con programas y herramientas de seguridad, además del propio uso responsable que hagamos. No basta simplemente con tener un antivirus instalado para defendernos del malware. En este artículo vamos a explicar algunos consejos para que nuestros dispositivos no se vean afectados por ninguna amenaza.

Consejos para protegernos además del antivirus

Lo primero de todo hay que mencionar que es importante contar con un antivirus. Eso hay que tenerlo en cuenta. Sin embargo no es suficiente para tener nuestro equipo totalmente protegido. Entran en juego también otros factores, otras opciones que son igualmente necesarias.

Cuidado con los sitios donde descargamos

Para mí personalmente es uno de los factores más importantes a tener en cuenta. Tanto en un ordenador como en un dispositivo móvil, solemos acumular muchos programas. Son útiles y necesarios. Pero hay que saber descargarlos correctamente.

Tenemos que buscar siempre las aplicaciones de sitios oficiales. En el caso de los dispositivos móviles, descargarlos de las tiendas oficiales como Google Play o App Store. Es la manera que tenemos de asegurarnos de que ese software no ha sido modificado. Ojo, esto no hace que esté libre de amenazas al 100%, pero al menos tenemos una mayor garantía.

Lo mismo al descargar programas de cualquier página. Hay que observar siempre muy bien la procedencia. En ocasiones incluyen software adicional que puede comprometer nuestro dispositivo.

Enlaces fraudulentos

Aquí es importante el sentido común. Los links maliciosos son una fuente de entrada de malware bastante importante. Nos podemos topar con este tipo de enlace de muchas maneras. Un ejemplo bastante común es a través de un correo electrónico. Lo conocido como phishing es uno de los problemas más serios.

Como sabemos, los ciberdelincuentes buscan la manera de que la víctima caiga en la trampa y hacerse con las credenciales.

Pero esto no es exclusivo de los correos electrónicos. También podemos recibirlos a través de mensajes en redes sociales, incluso de amigos o familiares que han podido ser víctimas. Hay que observar muy bien esos enlaces y poder detectar que en realidad se trata de algo fraudulento y que puede comprometer nuestros equipos.

Precaución al navegar

Sin duda otra de las fuentes de entrada de malware más frecuentes. Estamos navegando y de repente nuestra pantalla se inunda de mensajes, ventanas emergentes, etc. La recomendación es utilizar navegadores que sean seguros y extensiones que han sido verificadas previamente.

Hay que evitar todo tipo de complementos que no nos inspiren seguridad, así como tener mucho ojo con las páginas que no utilizan el protocolo HTTPS.

Una buena medida de precaución puede ser utilizar alguna de las muchas extensiones de seguridad que tenemos a nuestra disposición.

Correo electrónico

Como dijimos anteriormente, es una de las fuentes de entrada de malware. Crear un filtro de correos spam, por ejemplo, puede ser muy útil. También utilizar algún cliente de correo seguro y que cuente con cifrado.

Un consejo importante es no contestar a correos basura o no descargar o abrir archivos adjuntos que no conozcamos realmente su procedencia. Aquí el sentido común vuelve a ser muy importante.

Proteger las redes

Tenemos que proteger tanto nuestras propias redes como protegernos de aquellas a las que nos conectemos. En el caso nuestro, donde tenemos el poder de aumentar la seguridad, hay que proteger nuestra conexión. Poner una contraseña fuerte y segura a la red Wi-Fi, por ejemplo, puede librarnos de intrusos que acaben por afectar a nuestra privacidad y seguridad.

También, cuando nos conectemos a redes públicas y abiertas, hay que tomar ciertas precauciones. Por ejemplo es interesante contar con una VPN o conectarnos solamente a través de sitios HTTPS.

En definitiva, contar con un antivirus puede protegernos de ciertos ataques, pero no es suficiente. Hay que tomar otras medidas de protección, así como utilizar el sentido común.